Envejecimiento Saludable
Envejecer de forma saludable no significa simplemente cumplir años, sino mantener durante el mayor tiempo posible la capacidad para moverse, participar y hacer aquello que forma parte de nuestra vida cotidiana. El ejercicio terapéutico y la fisioterapia pueden ayudar a conservar la fuerza, el equilibrio, la movilidad y la autonomía, adaptándose a las capacidades y necesidades de cada persona.
En SYNNEA trabajamos con personas que quieren mantenerse activas, recuperar su condición física o hacer frente a cambios que pueden aparecer con el paso del tiempo, como pérdida de fuerza, inestabilidad, dificultades para caminar, caídas o desacondicionamiento físico. Nuestro objetivo es comprender qué está limitando a cada persona y diseñar un proceso individualizado que le permita seguir haciendo, con seguridad y confianza, aquello que es importante para ella.

Caídas
Las caídas pueden reducir la confianza y limitar progresivamente la actividad cotidiana. Trabajamos la fuerza, el equilibrio y las estrategias necesarias para mejorar la seguridad y reducir el riesgo de nuevas caídas.

Inestabilidad y miedo
Sentirse inseguro al caminar o tener miedo a caer puede llevar a evitar actividades y moverse cada vez menos. Trabajamos el equilibrio y la confianza para recuperar seguridad en el movimiento.

Pérdida de fuerza
La pérdida de fuerza puede dificultar acciones tan importantes como levantarse de una silla, subir escaleras o caminar. El ejercicio terapéutico permite recuperar y mantener la capacidad muscular necesaria para desenvolverse con mayor autonomía.

Dificultades para caminar
Cambios en la velocidad, la estabilidad o la resistencia pueden hacer que caminar resulte más difícil. Trabajamos la marcha y las capacidades que la sostienen para facilitar desplazamientos más seguros y funcionales.

Desacondicionamiento y post-hospitalización
Tras periodos de inactividad, enfermedad u hospitalización, es frecuente perder fuerza, resistencia y capacidad funcional. Un programa progresivo de ejercicio ayuda a recuperar la condición física y volver gradualmente a las actividades habituales.

Pérdida de autonomía
Cuando actividades cotidianas empiezan a resultar más difíciles, intervenir a tiempo puede ayudar a preservar la independencia. Trabajamos las capacidades necesarias para mantener la autonomía en las tareas que son importantes para cada persona.